Comprar un coche de segunda mano sin una verificación previa es como firmar un contrato a ciegas. Un perito independiente te dice qué estás comprando de verdad: estado estructural, mecánico y electrónico, si el historial es coherente y si la documentación está limpia. Así decides con datos, negocias mejor y evitas facturas sorpresa.
Qué revisa de verdad un perito serio
Estructura y carrocería: medición de pintura, puntos de soldadura, chasis.
Bastidor/VIN: comprobar que coincide con documentación y etiquetas.
Fugas y corrosión: cárter, retenes, radiador, bajos.
Ruedas, frenos y suspensión: desgaste homogéneo, holguras.
Elementos de seguridad: airbags, faros, cinturones.
Dirección y frenos: deriva, tacto de pedal, ABS/ESP.
Suspensión: baches, rodamientos, estabilidad.
Documentación imprescindible
Antes de cerrar nada, solicita el Informe de un vehículo de la DGT: muestra titularidad, cargas, ITV y lecturas de kilómetros, incidencias, seguro y etiqueta ambiental. Es básico para descartar coches con problemas legales o históricos poco claros.
Garantía legal mínima
Si compras a un compraventa, la garantía legal existe sí o sí. Aunque se pueda pactar una duración menor, nunca será inferior a 1 año. Debes pedir por escrito qué cubre y qué excluye (lo normal es exceptuar elementos de desgaste, pero no averías mecánicas o electrónicas).
Señales de alarma
Precio muy bajo sin explicación.
Historial incompleto o ITV sin facturas de mantenimiento.
Motor recién “detallado” que oculta fugas.
Vendedor que rechaza verificación externa.
Qué debe incluir un buen informe
Identificación completa del vehículo y coincidencia VIN.
Check estructural con fotos.
Diagnóstico OBD.
Prueba dinámica descrita.
Estimación de trabajos inmediatos.
Conclusión clara: apto/no apto para la compra.
¿Quieres evitar sorpresas al comprar tu coche de ocasión?